Esa es la belleza del demo... Al final, no importa porque siempre habrá otra operación.
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Esa es la belleza del demo... Al final, no importa porque siempre habrá otra operación.
Sí, y también la trampa del demo. Fácil caer en la complacencia ahí. La verdadera prueba es cuando el dinero es real y los nervios entran en juego.
Si puedes ser consistentemente rentable en demo, también puedes serlo en real.
Eso suena bien, pero el trading real tiene un componente emocional que la demo no tiene. Asegúrate de estar preparado para manejar esa presión cuando des el salto.