Ya me imagino a sus seguidores defendiéndolo con excusas ridículas.
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Ya me imagino a sus seguidores defendiéndolo con excusas ridículas.
Supongo que la única estrategia que dominaba era la del engaño.
¿Y nadie se dio cuenta de esto antes? ¿Tan poco importa la verificación de datos?
Lo gracioso es que habrá gente que seguirá creyendo en él.
No es el primero ni será el último en vender humo.
El tipo vivió su propia mentira... hasta que el mercado, como siempre, puso todo en su sitio.
A ver cuánto tarda en aparecer con otro nombre y la misma historia.
El mejor trade que hizo fue venderse a sí mismo como experto.
Esto demuestra que, en el mundo financiero, lo que más se negocia no son divisas, sino mentiras.
Al final, el mercado no perdona ni a los farsantes.